• “Sorprendería saber que hasta hace poco los médicos no estaban en absoluto formados en cómo interpretar la literatura médica”

  • Es el fundador de una metodología que busca conseguir que las decisiones médicas se fundamenten en datos científicos y no en suposiciones o en creencias

  • Guyatt visitó Barcelona como protagonista del último Meet the expert de la Fundación Dr. Antoni Esteve

  • Videoentrevista realizada por Indagando TV disponible en: https://youtu.be/p6BXUrgpxwI

“Está surgiendo un nuevo paradigma en la práctica médica”. Con esta afirmación, el profesor de la Universidad McMaster de Canadá Gordon Guyatt acuñaba en 1992 en la revista JAMA la medicina basada en la evidencia, una nueva metodología que ha resultado clave en la toma de decisiones médicas. “Ser capaces de mirar críticamente la literatura médica para distinguir entre evidencia de mayor y menor calidad, para poder distinguir entre evidencia confiable y menos confiable y poder tomar decisiones sobre la base de la evidencia más fiable”. Así define el concepto su propio creador en una entrevista realizada por Indagando TV durante el último Meet the expert de la Fundación Dr. Antoni Esteve, en colaboración con el Centro Cochrane Iberoamericano, y que se encuentra disponible en el canal de Youtube @esteveorg

Ni las nuevas formas de obtener datos que aporta el Big Data ni la aplicación de la inteligencia artificial lograrán modificar las bases de un método tan sólido, asegura Guyatt. La medicina basada en la evidencia desmontó que tomar vitaminas antioxidantes como la C o la E redujera la probabilidad de tener cáncer o enfermedades cardiovasculares. “Si solo creyésemos en el Big Data, todos estaríamos tomándolas, pero no serviría de nada. Cuando se realizaron los ensayos aleatorios y se asignaron al azar las personas que tomaban o no tomaban vitaminas antioxidantes, se vio que al final no hay diferencia alguna. Las diferencias a la hora de tener menos cáncer o un menor riesgo cardiovascular radican en aspectos como el estrés, el estatus socioeconómico, la dieta o el ejercicio”, apunta el científico.

La medicina basada en la evidencia también ha puesto en duda estudios tan conocidos como el que realizó la Organización Mundial de la Salud afirmando que la carne roja procesada era cancerígena. Guyatt y sus colaboradores publicaron en 2015 un artículo en el Financial Times en el que se hacían eco de otros trabajos que afirmaban que la carne roja era una buena fuente de nutrición y pedían a la OMS que revisara sus conclusiones de forma inmediata.

Una lectura crítica de la literatura médica también ha servido para cuestionar tratamientos tan extendidos como la utilización de la terapia hormonal sustitutoria durante la menopausia. “Las guías de práctica clínica decían lo mismo. Las mujeres deben tomarla para reducir el riesgo de complicaciones cardíacas. Si todas las directrices se hubieran basado en la medicina basada en la evidencia, se debería haber dicho a las mujeres ‘Tal vez la terapia de reemplazo hormonal reduzca su riesgo cardiovascular, pero no estamos seguros. Tal vez aumente su riesgo de cáncer de mama, pero no estamos seguros. Y tal vez ayude a sus huesos y reduzca las fracturas, pero no estamos seguros. Sabiendo todo esto, ¿sigue interesada en tomar la terapia hormonal sustitutoria?”, plantea Guyatt.

Fue a principios del siglo XX, con la tragedia de la talidomida, cuando la población se dio cuenta de la necesidad de examinar los tratamientos con mucha mayor efectividad, para llegar a estar seguros de que los tratamientos resultaran más beneficiosos que dañinos. “A la gente corriente le sorprendería saber que hasta hace poco los médicos no estaban en absoluto formados en cómo interpretar la literatura médica”. Ahora, poco a poco, los profesionales de la salud empiezan a integrar la medicina basada en la evidencia en su práctica clínica, pero también con la participación de un paciente informado que deberá decidir sobre su propio tratamiento cuando la evidencia sea una duda.

Nacido en 1953, Gordon Guyatt es ya uno de los 20 científicos más citados de la historia. Dirigió de 1990 a 1997 el programa de residentes en la especialidad de medicina interna en la Universidad McMaster. Este programa le sirvió de laboratorio para desarrollar y probar una educación focalizada en la medicina basada en pruebas. Desde 1993 dirige el workshop de Práctica Clínica Basada en la Evidencia en la misma universidad, cuyo objetivo es incorporar los principios basados en la evidencia en la práctica clínica. En 2015, Guyatt fue incluido en el Canadian Medical Hall of Fame, la mención que desde 1994 reconoce la labor de los canadienses que han contribuido a la comprensión de las enfermedades y a mejorar la salud de las personas.