La promoción y mejora de la salud mental es un reto importante de nuestra sociedad

CARME BORRELL | Artículo original

La promoción y mejora de la salud mental es un reto importante de nuestra sociedad. Su abordaje es prioritario, sobre todo a partir de la crisis financiera que ha afectado fuertemente el bienestar psicológico de la población. La Organización Mundial de la Salud (OMS) enfatiza que el 25% de la población europea está afectada cada año por problemas de salud mental y materializa su compromiso de mejora en el plan europeo de la salud mental 2013-2020.

En Barcelona, ​​un informe de la Agència de Salut Pública describe como en la población de 18 a 64 años el riesgo de sufrir mala salud mental es más elevado en mujeres (19,1%) que en hombres (16,3%) y en las personas de clase social más desfavorecida. En los hombres, la frecuencia de mala salud mental aumentó en el 2016 respecto a los años anteriores (11% en el 2006 y 2011, y 16,2% en el 2016), mientras que en las mujeres no se observan cambios. Este aumento en los hombres probablemente es debido a la crisis económica, ya que sobre todo ha aumentado la frecuencia en los de clases sociales más desfavorecidas. En la población de más de 64 años la mala salud mental afecta al 17,6% de los hombres y el 23,8% de las mujeres.

Los problemas de atención e hiperactividad

En la infancia y primera adolescencia los chicos tienen peor salud mental que las chicas, siendo los problemas de atención e hiperactividad donde se obtienen los peores resultados en ambos sexos. Por el contrario, en el grupo de alumnado adolescente de 13 a 19 años, los resultados muestran una proporción más elevada de sufrimiento psicológico entre las chicas (10,4% vs. 7,9%). Los problemas de atención e hiperactividad también son los que presentan unos valores más elevados en ambos sexos.

La OMS nos recuerda que los factores determinantes de la salud y los trastornos mentales incluyen no solo características individuales como la capacidad para gestionar nuestros pensamientos, emociones, comportamientos e interacciones con los demás, sino también factores sociales, culturales, económicos, políticos y ambientales. Por lo tanto, sabemos que para mejorar la salud mental de las personas es fundamental actuar sobre el entorno y las condiciones que afectan a la vida cotidiana. Igualmente, hay evidencia de que la exposición a las adversidades a edades tempranas está asociada a un mayor riesgo de sufrir trastornos mentales. Esto indica que el abordaje debe tener en cuenta también las diferentes etapas de la vida.

El Plan de Salud Mental de Barcelona 2016-2022

El Ayuntamiento de Barcelona puso en marcha el Plan de Salud Mental de la ciudad 2016-2022 con la misión de promover, prevenir y atender a las personas con enfermedades mentales y sus familiares, a fin de mejorar el bienestar psicológico y la calidad de vida de toda la población. Este plan se elaboró ​​a partir de un proceso de coproducción en el que participaron diferentes sectores y grupos municipales políticos del Consistorio, las entidades sociales y las organizaciones proveedoras de servicios de salud mental de la ciudad; y es complementario al plan integral de atención a las personas con trastorno mental y adicciones de la Generalidad que se puso en marcha en 2010.

La evaluación de proceso realizada por la Agència de Salut Pública de Barcelona pone en evidencia que en el 2017 se implementaron 233 acciones. El 53,7% corresponden a la línea estratégica 1 sobre “Mejorar el bienestar psicológico de la población y reducir la frecuencia de problemas de salud mental, abordando los determinantes sociales y culturales, con una perspectiva de ciclo de vida y de equidad”, el 38,6% en la línea 2 sobre “Garantizar servicios accesibles, seguros y eficaces para satisfacer las necesidades de las personas con problemas de salud mental y de sus familias”, el 2,6% en la línea 3 sobre “Garantizar el respeto a los derechos de las personas con problemas de salud mental, ofreciendo acceso a las oportunidades para conseguir una buena calidad de vida y luchando contra la estigmatización y discriminación “y el 5,2% en la línea 4 sobre” Asegurar los mecanismos necesarios para la buena gobernanza del Plan, la comunicación y el establecimiento de sistemas y redes que generen conocimiento para la acción “.

Las acciones abarcan desde la prevención de los desahucios o las ayudas económicas a la infancia en riesgo, hasta el refuerzo de programas contra la soledad o un nuevo programa de educación emocional en educación infantil, y la oferta de servicios específicos de inserción laboral y de actividades de ocio más inclusivas en los centros cívicos, entre otros ejemplos. En el futuro, será necesario conocer los resultados en salud de este Plan.

La autora de este artículo forma parte de la Red de Científicas Comunicadoras de El Periódico.