El retraso diagnóstico mayor en las mujeres que en los hombres se ha identificado en al menos 700 enfermedades, con la única excepción de la osteoporosis. A pesar de que varios estudios científicos concluyen que las mujeres que toman medicamentos cardiovasculares tienen entre 2 y 2,5 veces más probabilidades de padecer efectos secundarios y adversos que los hombres con el mismo fármaco, los profesionales sanitarios siguen utilizando las mismas dosis para ambos sexos. 

En el infarto, también se ha demostrado el sesgo diagnóstico que supone para las mujeres utilizar el patrón de síntomas masculino, que puede conducir a falsos negativos. Son solo algunos ejemplos de cómo los sesgos de género pueden influir en la atención sanitaria, en la educación médica y en la investigación. La Fundación Dr. Antoni Esteve publica la monografía Perspectiva de género en medicina, un nuevo libro que aborda la experiencia de aplicación de la perspectiva de género de un grupo de profesionales de diferentes especialidades dentro de los ámbitos asistenciales y de investigación.

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