Virus sars-cov-2

El virus se propaga poco en España por las medidas de confinamiento, pero no hay ninguna prueba científica de que haya perdido fuerza

MARÍA MONTOYA | Artículo original

La pregunta proviene de las declaraciones que ha hecho un médico italiano, anestesista de un hospital de Milán y médico de Silvio Berlusconi, que ha dicho que cuando recogen muestras de un enfermo de covid-19 con un hisopo, la carga viral que se detecta es mucho menor ahora de lo que era hace unas semanas. Para empezar, hay que decir que estas declaraciones hacen un flaco favor, sobre todo en los países mediterráneos, en los que hay gente que piensa que esto ya se ha acabado. La realidad es muy diferente. Para empezar, el virus no ha desaparecido. No podemos olvidar que el lunes de esta semana ha sido el primer día en España en el que no se ha comunicado ningún fallecimiento por covid desde principios de marzo. Eso no podemos olvidarlo. Como tampoco podemos olvidar que sigue habiendo infectados, sigue habiendo focos de infección.

El virus sigue circulando. Circula poco porque se lo ponemos cada vez más difícil, pero si nos relajamos, el virus seguirá infectando porque sigue habiendo población susceptible. No podemos pensar que ya se ha acabado porque no es así: en la población española tenemos una inmunidad que puede rondar entre el 5% y el 20%, es decir, muy lejos del 60% que se considera necesario para que exista una inmunidad colectiva capaz de acabar con la transmisión del virus.

Así que el virus está y el virus tiene capacidad de infectar. Eso lo sabemos porque seguimos teniendo nuevos casos de gente que se infecta. No sé qué evidencias tiene ese médico italiano para hacer esta afirmación, pero las que yo tengo me dicen lo contrario. Y en ciencia trabajamos con evidencias, con datos. Los datos que se manejan en España dicen que el virus se propaga poco porque hemos internalizado la necesidad de la distancia social, porque la mayoría de la gente lleva mascarilla (aunque deberían ser más) y porque todas esas barreras se lo ponen difícil. Pero en cuanto nos despistamos y se dejan de seguir esas medidas, aparecen focos como los de Córdoba, Ceuta, Murcia o Lérida. Eso nos dice que podemos ir retomando nuestra vida poco a poco pero manteniendo todas estas cuestiones de higiene, distancia social y mascarilla.

En cuanto a la cuestión de que actualmente, al recoger las muestras, se encuentra menos carga viral es porque se está detectando antes la enfermedad. Ahora se están haciendo pruebas a los asintomáticos a los que antes ni se veía porque la prioridad era salvar a los cientos de personas que estaban en las UCI. Ahora que ya, por suerte, no tenemos esa prioridad, se han implementado detecciones epidemiológicas y trazabilidad de los contagios que está detectando a los asintomáticos y a los sintomáticos en etapas tempranas y, en ambos casos, la carga vírica es menor que la de una persona que está ya con la enfermedad en un estadio grave.

También hay quien está diciendo que el virus ha mutado y que ahora es menos virulento. Ahora mismo se están secuenciado una gran cantidad de coronavirus en todo el mundo y se está viendo que el virus está cambiando, y muta porque es un virus ARN. Pero, hasta el momento, yo no he visto ningún dato ni ninguna secuencia que esté asociada a baja virulencia con datos comprobados; hay hipótesis, pero todavía es pronto. Los científicos no tenemos esos datos. Puede ser una percepción de los clínicos pero hasta que no tengamos los datos no se puede afirmar. Habiendo aclarado este punto, los virus en general, cuando saltan a un nuevo hospedador, como en este caso que el SARS-CoV-2 (que ha saltado de un animal a las personas) hacen todo lo posible por extenderse. La mejor estrategia para un virus no es matar al hospedador sino que los hospedadores sigan vivos para poder multiplicarse y transmitirse de la manera más eficiente posible. Así que por lo general, en este tipo de saltos entre especies, ocurre que después de un tiempo las variantes menos agresivas se van seleccionando y son las que quedan en la población. Sin embargo, aquí hemos hecho un corte, hemos dicho: “Confinamiento”. Eso ha salvado a mucha gente y ha impedido al virus circular como normalmente circularía. Así que debido a ese estado de la situación, ahora no sabemos si el virus va a evolucionar seleccionando las variantes más leves. Hemos actuado para bien pero hemos detenido el ciclo evolutivo natural del virus. Por eso, hasta no tener los datos de la evolución del virus, solo podemos especular.


María Montoya es jefa del grupo de Inmunología Viral en el Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas (CSIC) y forma parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Inmunología, investiga el SARS-CoV-2.


Pregunta enviada vía email por Ada Luanda García


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